Aprenda cómo enseñar la palabra de Dios a los niños, para que lo conozcan a temprana edad

Educar con la palabra de Dios a los niños es una empresa que podemos plantearnos todos.  Primeramente hay que iniciar orientando a los padres acerca de la importancia de instruir a los niños en la palabra de Dios.

Además, es importante que los padres comiencen a cimentar las bases para establecer y sembrar en sus hijos la semilla de la fe, del amor, de la esperanza, y de la solidaridad, para que puedan llevar una vida apegada a los propósitos del Señor.

En este post, describiremos todos información necesaria que permita de manera pedagógica y  didáctica aproximar a los más pequeños de la casa a iniciarse en la palabra de Dios.

TABLA DE CONTENIDO

Cómo enseñar la palabra de Dios a los niños

En Mateo 19:13 dice: Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis, porque de ellos es el Reino de los cielos. Si, en la actualidad es casi un mandato, mejor dicho, una responsabilidad, llevar la palabra de Dios a los más pequeños. Es preciso evitar que estos  sean presa del mal para poder garantizar el fortalecimiento en la fe y la palabra de Dios.

Los jóvenes son muy vulnerables al bombardeo de los medios de comunicación y a sufrir las consecuencias de la dinámica laboral a la que están sometidos sus padres. Muchas veces aun siendo hijos de fe, están bajo el permanente asecho de enemigos, que los pueden hacer caer en hábitos que fácilmente los alejan del camino del Señor.

De allí la importancia para desde muy temprana edad, guiar a nuestro hijos a establecer una fuerte y genuina relación con Dios. El mundo es un lugar que muchas veces es hostil, en donde la historia se olvida y lo sufrido y vivido por los pueblos queda en el olvido, por lo tanto, ante este escenario como el actual debemos actuar de manera inmediata.

Cómo iniciar con la palabra de Dios a los niños

Los hijos son un regalo de Dios.  Llegan para abrir el camino a la conformación de una familia y para complementar  nuestras vidas. Es significativamente imprescindible que cada familia crezca con valores fundamentados primordialmente  en el cristianismo. De allí que debamos aprender cómo enseñar la palabra de Dios a los niños.

Primeramente es preciso crear en los infantes,  la necesidad de conocer de Dios, de despertar la curiosidad por el mensaje divina. Aquel hogar en el cual se destaque la palabra de Dios y donde todos los días sean  recibidos con gratitud, permitirá que nuestros hijos se desarrollen en ambientes emocional y espiritualmente estable.

Es preciso entonces iniciar creando hábitos espirituales en los pequeños bajo nuestro ejemplo. Al levantarse y acostarse, agradecer elevando una oración, dando gracias a Dios por el día que hemos tenido, por lo que hemos aprendido, y por la experiencia adquirida de entre lo bueno y lo no tan bueno, gratificando así  a Dios por permitirnos reconocer y alejarnos del mal.

Nuestros hijos se identificaran con la palabra de Dios en la medida que seamos imagen de esta.  Ellos serán un reflejo también de la fe en Dios, mientras también aprendan buenos hábitos espirituales como principio de la educación hacia la palabra del Señor. Y, que la palabra de Dios es la guía orientadora sobre la que debemos dirigir nuestra vida.

Los hijos deben aprender siempre a tener ante la palabra de Dios, buena actitud. Si en algún momento de la vida no hemos recibido algo que aspiramos o no podemos cubrir algunas necesidades, es importante mostrar buena actitud y enseñarles a entender que Dios decidirá cuando será el momento indicado para generar el mayor bienestar posible.

Él siempre responde cuando el momento Este tipo de actitud que surge desde nosotros hacia ellos, les mostrará de la paciencia, de la esperanza y del respeto hacia la palabra.

Cuando educamos a los niños en la palabra de Dios al mismo debemos enseñarles a identificar su correspondencia con él. Y que Jesucristo es la figura principal y centro de la palabra. Debemos guiar y orientar a los pequeños en función de que todo se relaciona con él.

Uso del lenguaje

Enseñar la palabra de Dios a los niños requiere de un ejercicio de imaginación pedagógica. Es esencial que el lenguaje a manejar para insertar a nuestros hijos en el conocimiento de la palabra de Dios, no sea rebuscado, de lo contrario, no nos haremos entender. El lenguaje que los niños comprenden es sencillo, específico y directo.

La interpretación del  mensaje bíblico debe realizarse de manera muy elemental y puntual.  El estilo de narración metafórica empleado en las santas escrituras no debe leerse directamente sin antes realizar una interpretación para los infantes. Ellos asocian y reconocen ejemplos con imágenes de situaciones, aspectos relacionados al contenido bíblico.

La Biblia el mejor cuento

La Sagrada Biblia, no se trata de un libro cualquiera. Los pequeños  deberán entender que es un Libro muy importante, que debe ser respetado y consultado siempre. En el hogar, se pueden establecer momentos donde los niños participen de la lectura de cualquier pasaje bíblico.

Ellos también pueden elegir qué se leerá, o escoger la palabra que será leída, de tal manera que al abrir la biblia, se genere expectativa y así mantener la atención al momento de la lectura.

Al finalizar la lectura, es preciso promover en los niños la necesidad de interpretar el mensaje bíblico, realizándoles preguntas elementales como ¿El texto que acabas de leer, te enseño algo acerca de Dios? Esto permitirá apreciar si realmente se logro que ellos captasen el significado de la palabra de Dios.

La Iglesia

La asistencia a la iglesia, siempre debe ser un momento para la familia y para el encuentro con los amigos. Acudir a la iglesia, no debe ser asumido como una obligación, sino como el momento para la conciliación y estimulación en nuestros niños del hábito de orar y honrar a Dios.

De lo cotidiano y natural

La vida cotidiana ofrece frecuentemente oportunidades para ir internalizando la fe en Dios en nuestros niños.  Esta estrategia funcionará de acuerdo a como orientemos en ellos, la enseñanza de la palabra de Dios. Toda inquietud a la que ellos hagan referencia se puede responder configurando esta preocupación hacia la palabra de Dios. Ejemplos en la vida diaria ayudaran a fortalecer la credibilidad en Dios y su palabra.

Importancia de enseñar la palabra de Dios a los niños

La enseñanza a nuestros niños de la palabra de Dios, permitirá que en el momento en que existan dificultades,  estos no serán presa fácil de las tentaciones y sabrán defenderse y no claudicaran ante ellas.

La responsabilidad de los padres y de los adultos a cargo en la enseñanza de la palabra de Dios a los niños, es de significativa importancia y por ello se deben entregar a los niños todas los instrumentos y herramientas para debatir con todos aquellos incrédulos que se crucen en su camino.

La enseñanza de la palabra de Dios es un ministerio que nunca debe terminar. En la medida que los niños se alejen de su infancia, el estudio de la palabra del Señor, debe continuar ya con un lenguaje más elaborado y orientado a temas mas contemporáneos como la sexualidad, entre otros, sin olvidar que son herramientas que se les conceden para enfrentar las trampas del mundo.

La importancia de enseñarles la palabra de Dios a los niños, radica en que ahora ellos serán menos sensibles y serán más resistentes y podrán superar las vicisitudes con mayor celeridad y éxito. También los posibles fracasos que quizás deban enfrentar, les permitirá comprender que estos forman parte de la condición humana.

Versículos que ayudan a enseñar la palabra de Dios a los niños

En la biblia, están presentes algunos versículos que se deben  considerar cuando surgen dudas e inquietudes al momento de darle continuidad a la enseñanza de la palabra de Dios a los niños. Veamos a continuación:   

  • Deuteronomio 6:6-7: Y estas palabras que hoy estoy enviando tienen que resultar estar sobre tu corazón, y tienes que enseñarlas a tu hijo y hablar de ellas  cuando te estés en casa, cuando transites por el camino, cuando te vayas a dormir y cuando te levantes.
  • Efesios 6:4: Y ustedes Padres no estén irritando a sus hijos, sino sigan formándolos en la disciplina y obediencia de Dios.
  • Deuteronimo 4:40 : Y tienes que guardar sus disposiciones y mandamientos que te estoy mandando hoy para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti y a fin de que prolongues tus días sobre la tierra que Dios te da.
  • Lucas 1:17: E irá delante de Él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer que los corazones de los padres vuelvan a los hijos, y a la prudencia de los justos, el de los rebeldes.
  • Deuteronomio 4:9 : Por tanto, guarda tu alma con celeridad, para que recuerdes las cosas que tus ojos han visto, ni se alejen de tu corazón todos los días de tu vida; antes, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.
  • Colosenses 3:21: Padres, no desesperéis a vuestros hijos, y no se desalentaran.
  • Proverbios 19:18: En tanto haya esperanza castiga a tu hijo; más, para destruirlo no apresures tu alma.
  • Proverbios 29:17: Reprende a tu hijo, y tendrás descanso y alegría en tu alma.
  • Éxodo 20:12: Honrad a tu padre y a tu madre, para que se prolongue tu vida en la tierra que el Señor tu Dios te provea. Colosenses 3:20: Complace al Señor cuando los hijos, obedecen a vuestros padres.
  • Efesios 6:1,2: Hijos, obedeced a vuestros padres en nombre del Señor, porque él es justo.
  • Efesios 4:32: Antes serán humildes y misericordiosos unos con otros, perdonando os unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
  • Proverbios 16:6: El pecado se corrige con misericordia y verdad, y los hombres se alejan del mal cuando temen al Señor.
  • Salmo 37:31: La ley de Dios está en su corazón; por lo que, sus pies nunca resbalarán.
  • Proverbios 6:20: Hijo mío, no abandones la enseñanza de tu madre y, guarda el mandamiento de tu padre.
  • Proverbios 23: Porque el mandamiento es un farol, y la enseñanza es luz y camino de vida, los escarmientos te enseñan.
  • 2 Timoteo 3:15: A las Sagradas Escrituras les has conocido desde la niñez. Ellas te pueden hacer sabio para la redención por la fe en Cristo Nuestro Señor.

Beneficios de enseñar la palabra de Dios a los niños

Cuando educamos a nuestros niños en la palabra de Dios, estos crecerán fuertes y atentos a los desafíos que puedan enfrentar a pesar de su escasa madurez. Estarán en capacidad de entender la relación entre la palabra y la decisión a tomar ante una determinada situación,  porque saben que Dios les protege.

Aprenderán a través de la palabra de Dios sobre el agradecimiento. Serán niños agradecidos por todo lo recibido, desde lo espiritual hasta lo material y perceptible. Esto es de mucha importancia, ya que la gratitud es una virtud que debe internalizarse en los niños para que así valoren cuando se vela por su bienestar e integridad.

La Biblia dice que Dios es perdón es misericordia y redención. Crear confianza en los niños permitirá que sean más abiertos al momento de contarnos sus pecados. Saber que Dios les  perdonara.  Serán niños responsables, obedientes, amorosos y sensibles, este es el significado de la palabra de Dios. Serán niños muy seguros de sí mismos.

¡DIOS ES AMOR!


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