Cómo rezar el Rosario de San Benito: Quién fue San Benito, su historia y Rosario

Cada se realiza de formas diferentes, aprende en esta ocasión Cómo rezar el Rosario de San Benito desde la comodidad de tu hogar. Sin asistir a ninguna iglesia. Sepa cómo debe incluir esta plegaria en sus devociones diarias.

Entérate con nosotros sobre la vida de San Benito, cómo se reza su rosario y de otra de las oraciones más populares que se recitan en nombre de este santo.

TABLA DE CONTENIDO

¿Qué es un Rosario?                          

De acuerdo a lo expuesto en el año 1529 por el Papa Pío V, el rosario es una herramienta de oración practicada por cualquier persona. La misma se desarrolla con la repetición del saludo ofrecido por el Ángel a María. Se compone de la repetición de Avemarías y Padrenuestros de forma intercalada en el mismo sentido en que se realiza una reflexión a la vida de Jesucristo.   

En esa época, el rosario estaba compuesto por 150 Avemarías y 15 Padrenuestros. Los mismos se desenvolvían a medida que s reflexionaban los 15 sucesos de la vida de Jesús. Estos acontecimientos se dividían en tres misterios los cuales son: los Misterios Gloriosos, Misterios Dolorosos y Misterios Gozosos.

Luego de un tiempo, el Papa Juan Pablo II en el año 2002 anexó cinco misterios, los cuales hoy día conocemos como los Misterios Luminosos. El rosario se concibe como una oración tradicional de la religión católica, su finalidad es la de dar honra a la Virgen. De igual forma, se le conoce como rosario al objeto conformado por cuentas utilizado para rezar esta plegaria.               

¿Quién fue San Benito?                   

¿Quién fue San Benito?                   Benito de Nursia, conocido popularmente como San Benito, nació el Nursia, Umbría en el año 480. Se consagró como monje cristiano quién inició el estilo de vida monástica en Occidente. Fue el fundador de la orden de los Benedictinos, la cual tenía como finalidad el establecimiento de monasterios que se encontraban comúnmente organizados alrededor de la iglesia de planta basilical.

San Benito se considera como el patrón de Europa. Y también como el patriarca del monacato occidental. Este santo fue el autor de la conocida Santa Regla, las cuales deben seguir los monjes y son tomadas como inspiración en muchas sociedades religiosas.

Historia de San Benito

Se estima que el nacimiento de San Benito sucedió en torno al año 480 después de cristo. Por la vida que llevó de la mano de Cristo, el Papa San Gregorio Magno lo describió como un astro luminoso. Pues en esa época los valores morales se encontraban en una profunda crisis.    

Es descendiente de una familia acomodada y fue enviado a Roma por sus progenitores con la finalidad de asegurar una educación adecuada. Sin embargo, decide abandonar Roma debido a la perturbación que sufrió por la inmensa crisis de instituciones y valores que fueran ocasionadas por el fin del Imperio Romano.

Luego de este suceso, residió solo en una cueva. Luego viajó a Montecasino donde construyó su primera abadía sobre las ruinas de una vieja acrópolis pagana.

A este santo se le atribuyen una infinidad de milagros, sin embargo, el milagro más reconocido es el pergamino de la regla para los monjes. Esta regla es la que se conoce San Regla y fue redactada aproximadamente en el año 530 después de Cristo.

Estas escrituras consisten en una manual el cual contiene los códigos que se deben seguir para poder llevar la vida monacal de buena manera. En la misma se invita a los monjes a escuchar el corazón y a no desconfiar de la piedad de Dios.

Las Santas Reglas no se fueron acogidas únicamente por el monaquismo mismo. Más bien, significó una esperanza predestinada para los peregrinos y los pobres. También se consideró como el levantamiento del destino de Europa.

Las palabras más certeras en estas escrituras son las que expresan que la ociosidad es enemiga del alma. Y que por eso, el hombre debe dedicar su tiempo tanto en el trabajo manual, como a la lectura de las sagradas escrituras.

El Rosario a San Benito                

El Santo Rosario, de por sí es significado de inmensas gracias, al anexar a éste la admiración a San Benito, su poder se ve aumentado. Al rezar el Rosario a San Benito, quien también es el patrono de los exorcistas, podemos obtener protección contra las energías malvadas.

Esto quiere decir que el Rosario a San Benito puede reforzar el efecto que tienen las plegarias en nuestras vidas. En él no se buscar opacar a la Virgen María, sino que se perfecciona la actuación de las dos oraciones.

El Rosario a San Benito                Existen objetos específicos con los que se rezan los rosarios. Para recitar el Rosario tradicional se utiliza un rosario mariano y para recitar el Rosario a San Benito se recita en conjunto con la medalla a San Benito. Cuando se reza el Rosario a San Benito en compañía de estos dos objetos se refuerza el poder de la oración.

La medalla a San Benito o coronilla a San Benito se conforma de manera similar al rosario tradicional que se dedica a la Virgen María. Este se compone de 5 decenas, un crucifijo y un centro.

Por su parte, la medalla a San Benito se encuentra compuesto por un medallón de San Benito como centro. Además, el crucifijo se compone de un crucifijo a San Benito en su centro. A veces ocurre que las cuentas que se intercalan en las decenas se cambian por medallas de San Benito.                          

¿Cómo rezar el Rosario a San Benito?       

El Rosario a San Benito tiene una manera particular de rezarse. A continuación te contaremos los pasos que debes seguir. A manera introductoria, este rosario inicia con la persignación y culmina con la coronilla de San Benito.

  1. Debemos persignarnos. La persignación se debe realizar teniendo en las manos el rosario.
  2. Hablamos al Dios eterno, en nuestras palabras debemos pedir por inteligencia, vida y paciencia por medio de Jesús. Las palabras que debemos recitar en este paso son las que siguen:

Afable y Santo Señor, permítenos conseguir la sapiencia  para poder encontrarte. La razón para poder entenderte, la disposición para ir en tu búsqueda. La calma para poder esperarte, los ojos para poder admirarte.

Un corazón para rezar en ti y una vida para declararte, por medio de la fuerza del Espíritu Santo, nuestro Señor. Amén.

  1. Pedimos inteligencia con el primer cordón recitando: “Señor nuestro creador, en tu misericordia, dame la sapiencia para entenderte. La clarividencia para comprenderte y la consciencia para considerarte”.
  2. Solicitamos por la guía de Dios utilizando las cuentas: “Muéstrame a encomendarme a tus senderos, Oh Señor, con las sagradas escrituras como mi guía”.
  3. Se repite la solicitud de inteligencia en el segundo cordón.
  4. Solicitamos a Dios la lejanía de satanás utilizando las cuentas: “Que sea tu Divina Cruz mi estrella; que Satanás nunca sea mi norte”.
  5. Suplicamos a Dios por nuestra por la lengua, vista y visión: “En tu amor, dame un corazón para ser tu sirviente. Oídos para poder atenderte, ojos para percibirte y una lengua para comentar tus obras”.
  6. Solicitamos fortaleza y bendición en las cuentas: “Que yo sea regenerado por tu representación, Oh Señor, al momento de mi partida”.
  7. Rogamos el don de la perseverancia y la paciencia a Dios en el cuarto cordón: “En tu gracia, concédeme unas palabras que consienten a tu persona. La calma para aguardarte y la constancia para ansiarte”.
  8. Alejamos a satanás en las cuentas: “Aléjate Satanás, nunca podrás provocarme con tus avaricias. Porque lo que brindas es ruin”.
  9. Damos la última plegaria al Padre: “Dame un perfecto final en tu Divina Presencia. Oh Padre. Amén”.
  10. Plegaria dedicada a Nuestro Señor por la divinidad de San Benito: “Solicitamos por nuestro amparo. El de nuestro progenitores y de nuestros descendientes”.

Otras oraciones a San Benito   

Algunas personas se dirigen a San Benito para pedir la abolición de la envidia y enemigos que nos rodean. La oración es la siguiente:

«Oh misericordioso San Benito, ejemplo divino de todas las dignidades. Recipiente puro de la bondad de Dios, estoy aquí. Con toda la humildad ante tus piadosos pies. Ruego de corazón colmado de cariño para que intervengas por mi ante el altar del Dios Divino.

Otras oraciones a San Benito   Es a ti a quien me encomiendo en todos los riesgos que día a día se presentan. Dame tu protección contra quienes no son mis amigos, contra el malvado. Y también contra todas las formas que pueda tomar. Dame la inspiración para ser a tu imagen cada día.

Que tu gracia me acompañe en todo momento y así pueda esquivar todo aquello que no es de agrado. Que pueda evitar las tentaciones y el pecado. Con tranquilidad te ruego que me des las gracias y la ayuda que necesito. Tu apoyo en las miserias, en las pruebas y en las tristezas de mi camino.

Tu alma estuvo todo el tiempo colmada de cariño, piedad y humildad hacia quienes se hallaban tristes. Y también quienes con problemas diversos se encontraban. Tú nunca has despachado sin comprensión y ayuda a quien haya solicitado por ti.

Es por eso que invoco y ferviente apoyo, con ilusión y sabiendo que prestarás atención a mis plegarias. Y que me encontrarás la gracia divina y la ayuda que tan desesperadamente te ruego (pedir favor). Bríndame tu ayuda, Oh inmenso San Benito.

Vivir y morir como descendiente devoto de Dios, que todo el tiempo esté en las manos de tu voluntad santa para alcanzar la eterna felicidad. Amén.»

¡Te damos las gracias por preferir nuestro sitio web para consultar Cómo rezar el Rosario de San Benito!                      


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